bar de cafeína

entusiasta de los paréntesis. chaparrita, chistosa, adicta a la cafeina, a la nicotina y a los abrazos. la procrastinación es lo mio.
me dices willy wonka ♥
Dec 6 '11

Amelia estaba emocionada por la mudanza, una nueva ciudad le vendría bien después de ese año ajetreado que, a la distancia, parecía haber sido un mal sueño. La nueva ciudad era más grande de lo que ella esperaba, la gente se movía rápido, empujándose para poder abrirse paso en las calles tan estrechas y medio iluminadas. Desde siempre había sido tímida, pero esta vez sentía que su timidez la superaba, estaba sola en un lugar desconocido. Era domingo.

El departamento en que viviría estaba a dos horas quince minutos de su lugar de trabajo, lo único que quedaba era acostumbrarse hasta poder pagar la renta de un lugar más céntrico.

Cuando por fin, luego de varios días, su cuerpo pudo reconocer que el horario de oficina, con una hora de comer distinta y una diferencia horaria de siete horas, Amelia decidió quitarse su timidez, no podía pasar más días comiendo sándwiches sola en el parque. Dos días después, notó que del otro lado del espejo de agua del parque estaba un muchacho, solo como ella. Notó que llevaba puestos unos audífonos y que movía sus dedos al compás de alguna canción, también logró ver que al lado de él había una servilleta hecha bola y una botella cuadrada con una sonrisa pintada con plumón negro, esa risa hizo sonreír también a Amelia. Sonó el reloj marcando las 4, era hora de regresar al trabajo.

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